
El slime es una de las manualidades más populares entre los niños hoy en día. Además de ser divertido, es una excelente manera de involucrar a los pequeños en actividades creativas y sensoriales. En este blog, aprenderás como hacer slime casero no tóxico de forma segura y fácil. Tus pequeños estarán felices. ¡Vamos a empezar!
Indice
¿Qué es el Slime y Por Qué Es Tan Popular?
El slime es una sustancia viscosa y elástica que los niños pueden manipular y estirar. Su popularidad se debe a su textura única y a las múltiples formas en que se puede personalizar con colores, brillos y otros materiales. Además, hacer slime en casa es una actividad educativa que enseña a los niños sobre mezclas y reacciones químicas simples. A demás, se ha comprobado que ayuda a potenciar el aprendizaje sensorial a través del reconocimiento de diferentes texturas, tamaños, colores, así como a nivel motor favoreciendo la tonicidad muscular o la motricidad.
¿Que ingredientes se necesita para hacer SLIME casero?
Antes de empezar, asegúrate de tener todos los materiales necesarios. Para hacer slime casero necesitas:
- Pegamento (cola blanca)
- Detergente líquido
- Colorante alimenticio
- Brillantina o escarcha de colores
Cómo hacer slime casero para niños - Paso a Paso
Paso 1: Mezclar el Pegamento y el colorante
En un recipiente grande, coloca 1 taza de pegamento blanco y vierte el colorante del color que tu elijas. Remueve bien hasta que estén completamente integrados.
Paso 2: Añadir a la mezcla inicial detergente líquido
Para que el slime tome consistencia, vas a verter detergente líquido a la mezcla y lo vas a mezclar poco a poco, entre más detergente liquido eches, conseguirás la consistencia deseada del slime. Te darás cuenta cuando este listo ya que el slime se despegará de los rincones del recipiente.
Paso 3: Incorporar brillantina a la mezcla
Añade purpurina y brillantina en la mezcla para darle un toque divertido y mágico para que los niños se divirtan con su slime casero.
Paso 4: Amasar el Slime
Una vez que la mezcla tenga la consistencia adecuada, sácala del recipiente y comienza a amasar con las manos. Este paso es crucial para lograr la textura elástica y suave del slime.
Y listo, tienes tu propio slime casero no toxico para los más pequeños de casa.
Precauciones y Advertencias
Aunque este slime es no tóxico, siempre es importante supervisar a los niños durante la actividad y asegurarse de que no ingieran el slime. Lávate las manos después de jugar y evita el contacto con los ojos.
Ahora que sabes cómo hacer slime casero no tóxico, puedes disfrutar de esta divertida actividad con tus hijos de manera segura y económica. Experimenta con diferentes colores y texturas para crear slime único y personalizado. ¡Diviértete y deja volar tu creatividad!
